El discurso sobre inteligencia artificial ha dado un giro interesante: ahora son los propios fabricantes quienes ponen cifras realistas sobre la mesa. Cuando un proveedor de software de hostelería como Infor reconoce que su agente de IA "solo" resuelve en torno al 5% del trabajo
En Tisa llevamos desde 1987 implantando sistemas de gestión, y hemos visto pasar suficientes olas tecnológicas como para saber una cosa: la tecnología que rinde es la que resuelve un problema concreto, no la que promete resolverlo todo. Vamos a desgranar qué significa ese "5%", por qué es una buena noticia y cómo traducirlo a decisiones útiles para tu empresa.
Cuando el proveedor admite que el agente "solo" hace el 5%
Que un fabricante reconozca los límites de su propia IA es poco habitual y muy sano. Lo relevante no es el porcentaje exacto —que conviene verificar antes de citarlo—, sino el mensaje de fondo: los agentes de IA actuales automatizan una franja acotada de tareas, normalmente las más repetitivas y basadas en reglas. El resto sigue necesitando criterio humano, contexto de negocio y supervisión.
Ese matiz cambia por completo la conversación. En lugar de preguntar "¿la IA sustituirá a mi equipo?", la pregunta útil pasa a ser "¿qué tareas concretas puede quitarse de encima mi equipo para dedicarse a lo que aporta valor?". La respuesta rara vez es "todo", pero ese 5% —o el porcentaje que sea en cada caso— puede representar horas de trabajo administrativo liberadas cada semana.
Qué es (y qué no es) la IA agéntica en el ERP
Conviene aclarar los términos, porque el marketing los mezcla. Un asistente de IA responde preguntas y ayuda a redactar o resumir. Un agente va un paso más allá: ejecuta tareas de varios pasos usando herramientas, no se limita a contestar. En el contexto de un ERP, eso significa acciones como preparar un borrador de pedido, conciliar movimientos, clasificar facturas o proponer una respuesta a un cliente a partir de los datos del sistema.
La IA agéntica en el ERP es prometedora precisamente porque el ERP concentra los datos operativos de la empresa: finanzas, compras, ventas, inventario, proyectos. Pero también es ahí donde aparecen sus límites. Un agente que actúa sobre datos desordenados o incompletos no ahorra trabajo: lo multiplica, porque genera errores que alguien tendrá que corregir. De ahí que la alucinación —cuando el modelo produce información incorrecta con apariencia de cierta— sea un riesgo real que hay que gobernar, no ignorar.
Asistente, agente y automatización: no es lo mismo
Un cuadro de mando en Power BI te informa. Un asistente como Copilot te ayuda a redactar o consultar. Un flujo de Power Automate automatiza un proceso con reglas fijas. Y un agente combina varios de estos elementos para ejecutar una tarea completa con cierta autonomía. Saber en qué peldaño de esa escalera estás te evita pagar por un "agente" cuando lo que necesitas es, sencillamente, un buen informe o una automatización básica.
Por qué ese 5% es una buena noticia para tu pyme
Un vendedor que reconoce los límites de su producto te está regalando expectativas realistas, y las expectativas realistas son las que hacen que un proyecto salga bien. Estas son las lecturas prácticas de esa franja del 5%:
- El caso de uso manda. No se trata de "poner IA", sino de identificar una tarea medible que se pueda automatizar de forma fiable. Un 5% bien elegido —el que te quita el trabajo más tedioso— vale más que un 50% teórico que nunca funciona en producción.
- El humano sigue en el centro. La IA agéntica quita fricción, no responsabilidad. Las decisiones y la supervisión siguen siendo tuyas.
- La inversión se puede escalonar. Empezar por un caso concreto permite medir el retorno antes de ampliar, sin comprometer grandes presupuestos por adelantado.
Este enfoque —IA aplicada por caso de uso medible, frente al ruido— es exactamente el que defendemos con nuestros clientes. Preferimos un proyecto pequeño que funciona a una promesa grande que decepciona.
Sin datos ordenados, no hay agente que valga
Aquí está la clave que muchos proveedores no subrayan lo suficiente: la IA rinde en la medida en que los datos están ordenados y gobernados. Un agente sobre Business Central puede ayudarte a conciliar o a redactar, pero solo si la información contable, de clientes o de inventario es fiable.
Por eso, antes de hablar de agentes, hablamos de datos. La gobernanza de datos —políticas de calidad, acceso, privacidad y uso— no es burocracia: es lo que separa una IA que ayuda de una que inventa. Y técnicas como RAG (dar al modelo acceso a la base de conocimiento propia de la empresa) permiten que la IA responda con información verificable en lugar de improvisar.
En términos prácticos, un ERP bien implantado y con datos limpios es el mejor "entrenamiento" que le puedes dar a cualquier IA que pienses incorporar después. El orden previo es la mitad del proyecto.
Cómo aprovechar la IA agéntica en el ERP paso a paso
Si diriges una empresa privada y quieres pasar del titular a la acción sin quemar presupuesto, este es el camino que recomendamos:
- Ordena la base. Asegúrate de tener un ERP sólido —Business Central, en el ecosistema Microsoft— con datos fiables en sus áreas clave: finanzas, compras, ventas, inventario.
- Elige un caso de uso medible. Una tarea concreta, repetitiva y con un resultado cuantificable. Por ejemplo, clasificar y precodificar facturas de proveedor, o preparar borradores de respuesta a consultas frecuentes.
- Empieza por lo que ya tienes. Copilot integrado en Business Central y Power Platform
Este mismo criterio lo aplicamos en sectores donde tenemos recorrido —retail, distribución, construcción, industria alimentaria, hostelería (con nuestra vertical Tisa PMS sobre Business Central), centros deportivos o flotas—: primero el proceso y los datos, luego la capa de IA que aporte un beneficio concreto.
El "5%" no es poco: es realismo
La franja del 5% que reconoce un proveedor honesto no es un techo decepcionante, es un punto de partida sensato. La IA agéntica en el ERP avanza rápido, y lo hará más en 2025–2026 con la IA embebida en los sistemas de gestión. Pero la ventaja competitiva no la dará quien más presuma de IA, sino quien ordene sus datos, elija bien sus casos de uso y mida los resultados.
En Tisa te ayudamos a hacer precisamente eso: partir de un ERP sólido, identificar dónde la IA aporta valor real y aterrizarlo sin humo. Si quieres una valoración sin compromiso de por dónde empezar en tu empresa, escríbenos a info@grupotisa.com, llámanos al (+34) 971 305 885 o visítanos en grupotisa.com. Hablamos de tu caso concreto, no de titulares.